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Skate or Die (1987)

Con el sorprendente éxito de Epyx con su California Games, muchas compañías se plantearon copiar su fórmula, un videojuego deportivo con modalidades no muy habituales, y que se disputaran diferentes eventos. Una de esas compañías fue Electronic Arts, que publicaría Skate or Die en 1987, una visión más «radical» de estos deportes callejeros. De hecho, su equipo de programación se encontraba con antiguos trabajadores de Epyx que habían participado en California Games. El título sería lanzado originalmente para Spectrum, Commodore 64, Apple IIgs, Atari ST y PC. Posteriormente, Konami desarrollaría una versión para NES, que sería publicada por Ultra Games. Esta misma versión se incluiría en 2007 en el catálogo de Virtual Console, servicio online de la Nintendo Wii.

El título nos permite competir en cinco eventos relacionados con el skateboarding, que podremos elegir en la pantalla de título, patinando a la calle donde se realice el evento. En Freestyle, nos enfrentaremos al típico «halfpipe», donde tendremos que intentar conseguir la máxima puntuación posible, gracias a los distintos trucos que realicemos, existiendo un catálogo de movimientos muy extenso. Tendremos otra competicion de «halfpipe», el High Jump, donde tendremos que conseguir un buen impulso para conseguir alcanzar la máxima altura posible.

En el Downhill Jam, compiten dos patinadores, descendiendo por una calle estrechas, llenas de obstáculos que hay que esquivar para aumentar nuestra puntuación antes de llegar a la meta. El otro descenso es el Downhill Race, donde tendremos que hacer una competición contrarreloj. Por último tenemos Joust, donde en una piscina vacía nos encontraremos con un duelo con otro patinador, siendo el objetivo derribarlo.

Gráficamente nos encontramos con un videojuego muy similar a la saga de Epyx, aunque quizá sean un poco más flojos, con unos personajes más pequeños y menos detallados. Esto se contrarresta con una apuesta más arriesgada en la originalidad de los eventos, pero terminan quedándose un poco escasos.

En este vídeo podeis ver como es el juego:

Hi-Octane (1995)

No hace mucho hablábamos de Magic Carpet, un curioso juego de acción en el que manejábamos una alfombra mágica y que destacaba por su potente apartado técnico. Conscientes de esto, Bullfrog decidió basarse en el mismo motor gráfico para desarrollar un videojuego que poco tenía que ver con éste. El hecho de aprovechar la misma tecnología provocó que su desarrollo fuera muy rápido y, según sus creadores, en un tiempo de tan sólo ocho semanas, como una manera de conseguir ingresos a bajo coste. Se trata de Hi-Octane, un videojuego de carreras futurístico pero fusionado con elementos de acción. El título en cuestión fue distribuido por Electronic Arts, llegando en 1995 para PC, PlayStation y SEGA Saturn.

Hi-Octane contaba en principio con una variedad de modos de juegos bastante limitada, pero para Saturn y PC se lanzaría un «patch» que aumentaba las funcionalidades. De esta manera nos encontraremos con seis modos de juego: la típica carrera simple donde podremos configurar el número de vueltas que tendrá la carrera; el modo Campeonato; el modo pantalla dividida permitiendo una partida con dos jugadores simultáneos; el modo Death Match, donde el objetivo no es terminar la carrera en primer lugar, sino ser el único vehículo que no ha sido destruido; el Clone Race, donde competiremos con la «sombra» del mejor tiempo de vuelta de la pista correspondiente; y el Hot Seat, que permitía la participación de hasta ocho jugadores por turnos.

El título cuenta con nueve pistas distintas, todas dentro de una estética ciberpunk que nos recuerda a muchos éxitos cinematográficos de ciencia-ficción. Para competir en dichas pistas tendremos hasta seis deslizadores distintos que se diferenciarán por parámetros de velocidad, armadura, potencia de fuego, apariencia y peso. Dichas máquinas las podremos asociar a uno de los ocho equipos que aparecen en el juego y que definirán el color de nuestra nave: Mad Medicine (blanco), Bullfrog (verde), Storm Riders (púrpura), Fire Phreaks (naranja), DethFest (azul), Foo Fighters (amarillo), Gorehounds (rojo) y Assassins Anonymous (negro).

Una vez que salimos a la pista, tendremos a nuestra disposición una miniametralladora con munición ilimitada, aunque se sobrecalienta si disparamos de forma prolongada, y un lanzamisiles con munición limitada. Dicha munición también puede ser utilizada para conseguir una aceleración extra. El armamento puede ser mejorado y potenciado a través de distintos «power ups» que nos encontremos en carrera. Cada vehículo contará con una cantidad de combustible que, si se acaba, tendrá nuestra nave parada por unos instantes. Algo similar ocurre con la armadura, ya que si su nivel llega cero la nave se destruirá y tendremos que esperar unos segundos antes de volver a la pista.

Tecnológicamente cuenta con todas las virtudes de su potente motor gráfico, con un entorno tridimensional donde las naves se mueven con gran suavidad. Contamos con cuatro vistas distintas, tres desde atrás del vehículo a distintas distancias y otra desde la cabina donde no se ve ninguna parte de la nave. En el caso de la versión de PC, permitía hasta una resolución de 640×480 para aquellos ordenadores que contaran con una tarjeta SVGA de 256 colores. Desde luego nos encontramos con un videojuego con un buen acabado, sobre todo teniendo en cuenta su escaso tiempo de desarrollo.

En este vídeo podeis ver como era el juego:

Magic Carpet (1994)

Magic Carpet es un videojuego desarrollado por Bullfrog y distribuido por Electronic Arts en 1994, para PC, Play Station y Sega Saturn. Detras de este proyecto está Peter Molyneux por lo que, como es habitual en este desarrollador, se trató de un videojuego realmente ambicioso, revolucionario y que levantaría especial interés en la prensa especializada. Esta revolución, tanto técnicamente como en el concepto de entender los videojuegos, le valío a Magic Carpet el reconocimiento de crítica y público. De ahí que en poco tiempo se lanzara Magic Carpet Plus, que incluía la expansión Hidden Worlds, y en 1995 se publicaría Magic Carpet 2: The Netherworlds en exclusiva para PC bajo MS-DOS.

El argumento se encuentra alrededor del maná, el cual fue utilizado en un principio de forma benéfica. Pero según fue pasando el tiempo, la búsqueda de este elemento tendría destructoras consecuencias, ya que diversos magos emepzarían a utilizarlo con maléficos fines, desembocando en una cruenta guerra entre ellos. Nosotros encarnamos a un mago, cuya misión será la de ir acumulando la mayor cantidad de maná posible en nuestro castillo.

El videojuego nos presenta una perspectiva en primera persona montados en nuestra alfombra mágica, pudiéndonos movernos en cada uno de los 50 niveles, consistentes en un entorno tridimensional en el que podremos movernos libremente. Para luchar con los enemigos tendremos las bolas de fuego, las bolas de luz y los meteoros, mientras que para defendernos podremos hacer uso de escudos, autocura y el rebote de ataques enemigos. Esto se realiza a través de una serie de conjuros, los cuales podrán mejorarse.

En nuestra contra tendremos todo un abanico de enemigos de lo más variado (gusanos, simios, griffos, etc…), siendo los genios los que nos pueden ir robando nuestro propio maná. Pero nuestros principales rivales serán los otros magos controlados por la computadora: Vodor, Gryshnak, Mahmoud, Syed, Raschid, Alhabbal, Scheherazade; cada uno de ellos identificados por una bandera de color, mientras que nuestro propio personaje, Zanzamar, estará identificado con una bandera blanca.

El apartado técnico fue uno de los principales pilares donde se basó la promoción del título. Magic Carpet contaba con unos gráficos tridimensionales como poco se habían visto en un videojuego en primera persona. Este entorno contaba con un escenario dinámico, que se modificaba por los sucesos que iban pasando en la partida. Además contaba con un novedoso sistema para realizar efectos de niebla, reflejos en el agua y transparencia. Tal potencia gráfica tuvo un doble efecto, por un lado sería uno de los primeros títulos distribuidos exclusivamente en CD-ROM, y por otro, requería una máquina muy potente lo que frenó sus ventas frente a otros títulos como Doom.

Respecto al control, se realizaba principalmente con el ratón (lo que no era tan habitual por la época), pero era capaz de soportar la mayoría de los cascos de realidad virtual que había por la época, lo que lo ponía a la cabeza en las posibilidades del software de entretenimiento. Por otro lado, también contaba con un modo multijugador para redes locales, que soportaba hasta ocho jugadores (una cantidad de participantes muy alta para lo que era habitual). Este modo resultaba bastante interesante, al existir un mayor número de conjuros, que añadían diversión al título.

En este vídeo teneis la intro del juego:

Y en este podeis ver como era el juego:

Michael Jordan in Flight (1993)

La increible fama de Michael Jordan en el mundo del baloncesto ha provocado que haya tenido una relación muy especial con el mundo de los videojuegos. Jordan gestionaba sus propios derechos de imágenes, quedando al márgen de la NBA en ese sentido, por lo que existieron diversos juegos que no podían contener el nombre de este jugador. Así, en muchas de las ediciones de Nba Live en los Chicago Bulls aparecía un misterioso jugador llamado «Roster Player» y en PCBasket podías fichar a un tal «Mike J.». Así, Michael Jordan cedió licencias para videojuegos centrados en su persona como Space Jam, Jordan vs Bird: One on One o el propio Michael Jordan in Flight. El videojuego fue desarrollado por Dro Soft y distribuido por Electronics Arts para PC en 1993.

Michael Jordan in Flight nos presenta un videojuego de baloncesto con encuentros de 3 contra 3, donde Michael Jordan será el único jugador real que existe, ya que no contaba con más licencias de la NBA. El juego nos permite jugar tanto partidos sencillos, donde podremos elegir los cuatro miembros de nuestro equipo y del rival (uno para el banquillo), como torneos, donde los equipos rivales serán generados aleatoriamente. Los partidos son desarrollados a media cancha, con la necesidad de salir de la zona de triples para poder realizar jugada de ataque.

El control del juego se hacía un tanto complicado en un principio y estaba bastante lejos de ser realista, requeriendo de una cierta experiencia a la hora de exprimir la diversión del juego. Pero el principal activo que tenía Michael Jordan in Flight era la novedad tecnológica que suponía, ya que sería uno de los primeros videojuegos de baloncesto desarrollado enteramente en 3D. Esto provocaba un problema, ya que se requería una máquina potente para la época (66 Mhz) y aún así se tuvieron que hacer recortes para que el límite no fuera mayor.

Nos encontramos con una cámara móvil en tres dimensiones que va siguiendo el juego desde la parte de atrás del jugador que controlemos. El motor 3D conseguía un movimiento de cámara bastante fluido gracias a la eliminación de muchos elementos, ya que ni había público, ni pabellón ni nada. El fondo de la pista era totalmente negro y tan solo estaba dibujado lo que era la cancha propiamente dicha. Esto puede parecer un disparate hoy día, pero era la única manera de que en aquella época fuera capaz de procesar el motor.

El diseño de los jugadores peca de sencillo y sus movimientos son un poco extraños, aún así el conjunto resultó bastante sorprendente en un mercado acostumbrado a diseños bidimensionales. A fin de cuentas Michael Jordan in Flight sería superado en poco tiempo pero supondría una primera piedra. En el aspecto sonoro nos encontramos con un resultado deficiente, con una banda sonora horrible y unos efectos de sonido que se limitan a bote, ruido de zapatillas deportivas, golpe en la canasta y un público que está callado hasta que se anota un tanto. Por otro lado, en ciertos momentos podíamos ver imágenes digitalizadas de Michael Jordan felicitándonos por conseguir una buena jugada.

En este vídeo podeis ver como era el juego:

Lakers vs Celtics and the NBA Playoffs (1989)

Lakers vs Celtics and the NBA Playoffs sería el primero de una serie de videojuegos basados en la más famosa liga de baloncesto. Dichos videojuegos comprendían la fase final del campeonato (playoff) y contaba en su título con dos equipos con tradicional rivalidad, y que terminaría derivando en la famosa saga NBA Live. Sería también el primer videojuego esponsorizado por la propia NBA, lo que le permitió tener todas las licencias de los equipos quellegaron a los playoffs ese año. Además, sería uno de los primeros videojuegos en dar una visión de simulación a un juego de baloncesto, alejándose del concepto arcade habitual por aquella época. El videojuego, lanzado por Electronic Arts, sería distribuido originalmente para PCs en 1989, apareciendo un año más tarde disponible para la SEGA Mega Drive, con alguna mejora gráfica pero la misma esencia.

El juego nos permitía tanto partidos de exhibición con los equipos que formaron los playoffs de aquella temporada, así como por los equipos All-Star de cada una de las conferencias. En este modo exhibición se podía configurar tanto la duración de cada cuarto, como la dificultad y el nivel de simulación. En el caso de que eligieramos disputar el torneo, la simulación era total, ya que había que disputar los mismo partidos que en la vida real, y el tiempo estaba fijo a 12 minutos por cuarto (como las reglas oficiales de la NBA).

Cada equipo contaba con sus plantillas reales, por lo que podíamos poner en acción a las grandes estrellas de la época como Larry Bird, Kareem Abdul-Jabbar, James Worthy, «Magic» Johnson, Michael Jordan, Pat Ewing o Tom Chambers. Además contabamos con la posibilidad de hacer sustituciones, así como de poder solicitar los distintos tiempos muertos. Sería el videojuego que más fiel seguiría el reglamento hasta la fecha, estando implementados los dobles, 5 segundos de saque, faltas personales, campo atrás, etc…

A pesar de su gran nivel de simulación, el control era verdaderamente sencillo, basándose en pase y tiro. La precisión de tiro de cada personaje venía determinada por los datos reales del jugador en cuestión. Si nos encontrábamos cerca del aro el jugador intentaría hacer un mate (cuyo éxito dependería de su nivel de cansancio), encontrándonos con un catálogo muy extenso de mates ditinto, contando algunas de las superestrellas con jugadas personale fácilmente reconocibles (como los ganchos de Abdul-Jabbar).

Técnicamente nos encontráramos ante el título más potente hasta la fecha. En el apartado gráfico destacaban los jugadores, con rasgos físicos que diferenciaban unos de otros, siendo algunos muy reconocibles: color de pelo, altura, uso de gafas, color de la piel, etc… El catálogo de movimientos era bastante amplio, sobre todo en los mates, aunque la fluidez de estos no terminaba de estar redonda. Por último, nos encontrábamos con un pabellón estático pero lleno de detalles propios de una cancha de la NBA. En el caso de la versión de Mega Drive, se contbaa con retratos de los jugadores al visualizar el quinteto inicial, más movimientos y un sonido muy mejorado con voces digitalizadas (el sonido de la versión de PC estab muy poco cuidado).

Las novedades que aportaban este videojuego lo convirtieron en un gran éxito, apareciendo diferentes secuelas. En 1991 aparecería Bulls vs Lakers and the NBA Playoffs, siendo pionero en la inclusión de repetición de la jugada. En 1992, aprovechando el tirón de los Juegos Olímpicos de Barcelona se lanzó Team Usa Basketball, en esta ocasión con selecciones nacionales. Volveríamos a la NBA con Bulls vs Blazers and the NBA Playoffs en 1993. Un año más tarde aparecería NBA Showdown 94 y en 1995, la saga cambiaría el nombre por el de NBA Live, denominación con la que aún sigue hoy día.

En este vídeo podeis ver la versión de PC:

Syndicate (1993)

Bullfrog, con Sean Cooper capitaneando el proyecto y Electronic Arts como distribuidor, iniciarían la saga Syndicate en 1993. Se trataba de un videojuego de estrategia en tiempo real con una perspectiva isométrica y daría inicio a una serie que se convirtió en un referente de los RTS para ordenadores. Su primera entrega tuvo un gran éxito gracias a su novedoso planteamiento, aunque no estuvo exento de polémica debido a su alto contenido de violencia. Por otro lado, la crítica apoyo mayoritariamente a este juego, sobre todo por ser un videojuego de estrategia que se implicaba profundamente con el argumento.

Syndicate nos ambienta en un tiempo futuro, donde el mundo está controlado por diversas corporaciones llamadas sindicatos. Nosotros tomamos el rol de una de estas organizaciones, teniendo que acabar con las organizaciones rivales. Esto lo haremos a través de diferentes misiones: eliminar miembros de sindicatos rivales, intentar reclutar a ciudadanos y científicos paraque nuestra corporación pueda medrar, etc… Para realizar cada misión contamos con un equipo de cuatro cyborgs que tendremos que manejar y coordinar para tener éxito en nuestro cometido.

Según vayamos consiguiendolas distintas misiones, podremos ir mejorando nuestro arsenal, así como actualizar nuestros cyborgs. El catálogo de armas es bastante amplio contando con pistolas, rifles, UZIs, etc… Evidentemente todo esto cuesta dinero, por lo que tendremos que estar alerta respecto a nuestros fondos. De esta manera iremos solicitando tributos a los lugares conquistados por nuestra corporación, aunque sin pasarnos, ya que existe el peligro de incitar a una revuelta.

Syndicate sorprendió con su perspectiva isométrica y su estilo cyberpunk que ayudaba a dar ambiente a la historia. Los diseños y animaciones de los personajes son bastante simples, aunque suficientes para lo que el sistema de juego exige. La recreación de los escenarios si tiene un mayor esmero. El apartado sonoro es bastante simple con unos cuantos efectos pero, al igual que el apartado gráfico, no llega a ensombrecer el resultado global del título.

La primera versión del videojuego sería para PC y Commodore Amiga. A partir de ahí existirían varias conversiones gracias a su éxito: Mac, Sega Mega Drive, SNES, 3DO, Atari Jaguar, Acorn Archimedes y NEC PC-9801. Posteriormente Syndicate formaría parte del recopilatorio EA Replay. El mismo año del lanzamiento original aparecería una expansión bajo el título de Syndicate: American Revolt y en 1996 se lanzaría la secuela Syndicate Wars, con una importante mejora técnica.

En este vídeo podeis ver como era el juego:

Budokan: The Martial Spirit (1989)

Budokan: The Martial Spirit fue editado por primera vez en 1989 por Electronic Arts, existiendo versiones para Amstrad CPC, ZX Spectrum, Commodore 64, Mega Drive, PC y Amiga. Se trataba de un simulador realista de diversas técnicas marciales japonesas y que permitía realizar luchas de hasta dos jugadores. Recientemente el título ha vuelto a estar en la boca de todos gracias a su inclusión en un recopialtorio de cierto éxito títulado EA Replay. El videojuego se encuentra a caballo entre los géneros de lucha y deportivo, poniéndose más hincapié en la simulación que en la ejecución de movimientos espectaculares.

El videojuego nos traslada a Tokyo en su famoso Budokan (construido para los Juegos Olímpicos de 1964), un recinto deportivo donde se celebran las más famosas competiciones de artes marciales, aunque antes tendremos que conseguir el pase practicando nuestras habilidades en los dojos correspondientes. Budokan: The Martial Spirit nos permite participar en cuatro disciplinas distintas, Bo, donde la lucha se hace utilizando una vara alargada como arma; Karate, la disciplina más internacional y conocida; Kendo, lucha con espadas de madera; y Nunchaku, lucha con estas armas que tan de moda puso Michelangelo de las Tortugas Ninja.

Una vez que conseguimos nuestro acceso al Budokan empezaremos a enfrentarnos a distintos competidores de forma consecutiva con una dificultad que va creciendo de forma gradual. Estos contricantes utilizaran distintas técnicas y armas (incluso más que las que tiene disponible el jugador), obteniendo en pantalla cierta información del oponente antes de comenzar el correspondiente combate.

Dependiendo del tipo de enemigos elegiremos la técnica que queremos emplear y se dará comienzo al combate. Deberemos elegir sabiamente, ya que el número de veces que podemos elegir cierta arma en el juego estará limitado. Una vez comenzado el combate nuestro estado vendrá definido por dos barras: stamina, que hará las veces de barra de energía y que al consumirse se acabará el combate; ki, la barra para movimientos especiales que descenderá al realizar saltos y llaves, y crecerá si conseguimos bloquear ataques.

En el aspecto técnico el videojuego destacó en todas sus versiones, ya que se fueron aprovechando al máximo las capacidades de cada máquina. De esta manera destacaban las versiones de Amiga y PC, con una paleta de colores de 256 colores y sonido polifónico (con tarjeta Adlib en el caso de la versión de MS-DOS).

En este vídeo podeis ver como era el juego:

Kings of the Beach (1988)

Ya a finales de los 80, Electronic Arts estaba especializado en la creación de videojuegos deportivos. Al contrario de sus últimas tendencias, por aquella época solía arriesgarse con títulos originales sobre disciplinas deportivas minoritarias. Uno de los casos de mayor éxito y de mejor calidad es Kings of the Beach,lanzado en 1988, un videojuego sobre volley playa, cuando aún no tenía la repercusión internacional que tiene actualmente este deporte. Electronic Arts conseguiría hacer un videojuego realmente profundo a la vez que divertido y es un título muy recordado de los fanáticos de los videojuegos deportivos.

Kings of the Beach nos traslada a las playas más famosas del mundo para competir contra los grandes maestros del volley playa. Inicialmente contamos con tres modos principales, en un menú representado de forma bastante original en una playa. Para empezar a coger vicio a los mandos podemos iniciar un entrenamiento. Para ello contamos con tres canchas, cada una especializada en una jugada. Una vez que ya nos hayamos hecho con los controles básicos, podremos realizar un partido de exhibiciónen la pista «Match». Y cuando nos veamos con suficiente seguridad, podremos ir al torneo donde nos enfrentaremos a 20 deportistas a lo largo de 15 niveles.

Los partidos son por parejas, de tal manera que se puede jugar manejando a uno de los miembros del équipo (los maestros de este deporte Sinjin Smith y Randy Stoklos), o ambos si se está en modo dos jugadores (existiendo también un modo competitivo para los partidos de exhibición). El manejo es extremadamente sencillo a pesar de las dificultades que presenta la implementación de un juego de volley. Aunque solo se cuenta con tres botones de acción, se pueden realizar todas las jugadas de un partido de volley playa. Esta sencillez de manejo fue la clave del éxito, ya que cualquier jugador, aunque fuera un desconocedor de este deporte, podía hacerse facilmente con la técnica. Lo que no significaba que fuera un videojuego precisamente fácil, ya que según ibamos avanzando rondas, los rivales tenían un nivel de juego que era un verdadero reto.

El aspecto técnico no destacaba especialmente, a fin de cuentas, en un principio era un videojuego de minorías, por lo que la inversión no fue muy grande. Aún así los gráficos eran más que suficientes e incluso ayudaban al dinamismo del juego. Las animaciones eran simples pero representaban suficientemente bien las distintas jugadas. El aspecto sonoro si que era totalmente básico y olvidable.

A pesar de estas lacras técnicas, puede que nos encontremos ante el mejor videojuego de volley playa de la historia, ya que posteriormente ha habido más títulos con un mejor acabado técnico, pero que no llegaban a la altura en jugabilidad, dinamismo y diversión. Originalmente fue lanzado en 1988 para PC y compatibles. Gracias a su éxito, la propia Electronic Arts lanzaría una versión para Commodore 64. La última versión del juego llegaría en 1990 para la consola NES de parte de Ultra Games.

En este video podeis ver Kings of the Beach en la versión de NES:

Risky Woods (1992)

Risky Woods es uno de los hitos del software de entrtenimiento español. Tras la Edad de Oro del Soft Español (que llegó a tener una importante influencia en las listas británicas), con la llegada de los 16 bits acabarían cerrando la mayoría de las compañías españolas por falta de medios. La única que se salvaría de la quema sería Dinamic que, en buena parte gracias a la exitosa saga de PC Fútbol, aún aguantaría muchos. De esta manera Risky Woods sería el primer (y único) videojuego español que llegaría a una videoconsola de 16 bits, en este caso la SEGA Mega Drive. Para tan importante lanzamiento internacional contaría con la distribución de Electronic Arts.

La ambientación del videojuego está influenciada por la literatura fantástica. Los ancianos del poblado siempre andaban contando leyendas sobre un lugar del Norte donde había un territorio con extraños monstruos. Nadie solía hacer caso a estas historias pero repentinamente empezaron a desaparecer habitantes de la región, apoderandose el pánico de la zona. Un extraño guerrero se presentaría al consejo del pueblo asegurando pertenecer a una antigua raza de monjes que estudiaban fenómenos ocultos y que, en un error, permitieron la entrada al Amo de los monstruos a nuestra dimensión, apoderandose de los campesinos para crear mosntruos.

Risky Woods era un plataformas lateral y con scroll, que tenía buenas dosis de acción. Tenemos que llevar a nuestro guerrero a lo largo de doce níveles, donde se tendrá que enfrentar a todo tipo de criaturas, con el objetivo de llegar a acabar con el Amo. Además, en cada nivel, tendremos que ir rescatando a los monjes que han sido pretificados por nuestro enemigo, por lo que no solo nos dedicaremos a matar, sino que tendremos que ir explorando por los escenarios en busca de la «Llave del Ojo» que permitirá liberarlos.

La variedad de enemigos es bastante interesante, contando con trolls, dragones, esqueletos, diablos… Cuando eliminábamos a uno de estos enemigos, soltaba monedas, que posteriormente podíamos utilizar para mejorar nuestro armamento. Existian unos monstruos especiales más difíciles de eliminar en cierto tipo de fases. Por otro lado, durante nuestra aventura nos encontraremos cofres que nos darán mejoras como aumentar el límite de tiempo de la fase, vidas, puntos y, en ocasiones, la desagradable sorpresa de poner la pantalla al revés.

En el apartado gráfico destacaba especialmente el gran tamaño de los personajes y su buen diseño. El equipo de Dinamic se esmeró especialmente a la hora del diseño gráfico tanto en los escenarios como en los personajes, así como en la elección de la banda sonora. Además el juego resultaba bastante dinámico y no tenía nada que envidiar a otros plataformas japoneses o norteamericanos, eso sí, Risky Woods tenía un nivel de dificultad muy superior a la media, lo que echó para atrás a muchos jugadores.

Risky Woods fue lanzado para Amiga, Atari ST, PC y Mega Drive. Aunque tuvo una acogida del público interesante, la crítica fue muy desigual. Mientras que algunas revistas alababan el título dándoles puntuaciones rondando los 90/100, otras se quedaban a 60/100. Probablemente tanto unas como otras fueron injustas, pero fueron la clave de que no tuviera el éxito que se merecía el título.

En este vídeo podeis ver el primer nivel en la versión de Mega Drive:

Abuse (1995)

En un momento en el que en los videojuegos de acción se estaban imponiendo los entornes tridimensionales, aún quedo hueco para un gran título en dos dimensiones. Se trataba de Abuse, desarrollado por Crak Dot Com y distribuido por Electronic Arts (Red Hat la versión de Linux). El título salió para DOS, Macintosh y Linux. Abuse contaría con un sistema de control realmente novedos que fascinó a la prensa especializada. Por desgracia, en un principio, no tuvo el beneplácito del público y se quedaría como el único título desarrollado por Crak Dot Com. Aún así, esto no ha impedido que, con los años, se haya convertido en un verdadero videojuego de culto y sea uno de los mejor valorados de los círculos del «abandonware».

La acción se situa en 2009, tomando el papel de Nick Vrenna, injustamente encarcelado en una prisión en la que se están realizando experimentos genéticos ilegales con los reclusos. Alan Blake, el encargado principal de los estudios científicos, ha conseguido aislar el gen que genera la violencia y la agresividad en los humanos. Dicha sequencia genética es llamada «Abuse» y se ha propagado por toda la prisión creando criaturas llenas de agresividad. Por alguna razón eres inmune a ella y debes conseguir escapar de la prisión.

La principal novedad que presentaba Abuse se encontraba en su control. Éste se realizaba usando simultáneamente el teclado y el ratón. Con las teclas de los cursores podíamos hacer mover el personaje por los laberínticos escenarios, mientras que con el ratón se dirigía el arma. Aunque resultaba un tanto extraño al principio, este tipo de control daba una gran libertad de movimientos y, con experiencia, se hacía ideal para el manejo del arma. Aún así Abuse era un videojuego realmente dificil, incluso en los niveles más básicos, por lo que terminarlo requería de muchas horas de juego.

Los gráficos, a pesar de ser bidimensionales, tenían un acabado muy detallado, si bien los escenarios podían resultar algo monótonos, ya que consistían en multitud de pasadizos oxidados. Los efectos de las explosiones son, probablemente, las animaciones más conseguidas. El juego contaba con un extenso catálogo de efectos sonoros que ambientaba estupendamente. Abuse permitía el juego multijugador mediante IPX/SPX y, aunque en un principio estaba planeado, se canceló la posibilidad de hacerlo mediante TCP/IP.

Aparte de las versiones anteriormente mencionadas, más adelante hubo conversiones tanto para Amiga como para Accorn Archimedes. Sobre secuelas, mucho se ha dicho pero poco se ha hecho. Ideás para una nueva entrega fueron intercambiadas en el site abuse2.com y en un principio contó con el apoyo de Crack Dot Com hasta su desaparición, por lo que no se llegó a completar. Paralelamente se ha ido desarrollando por fans una secuela tridimensional dirigida por Jeremy Scott y JAS, utilizando el motor de Quake IIpero, tras nueve meses de trabajo, diferencias en el equipo llevó al traste también este proyecto. De esta manera solo se pueden encontrar modificaciones del original, gracias a la liberación del código fuente.