Metal Gear (1987)

Si actualmente hablamos del personaje de Solid Snake, cualquier persona que tenga un mínimo de relación con los videojuegos nombrará enseguida la saga Metal Gear Solid, la cual inicio un camino de éxitos en 1998 en Playstation. Sin embargo, las aventuras de Solid Snake comenzaron mucho antes, concretamente en 1987 cuando Konami lanzara Metal Gear para MSX2.

El desarrollo de Metal Gear estuvo liderado por Hideo Kojima, responsable de toda la saga y actual gurú de los videojuegos, contando con la colaboración de Masahiro Yamamoto y Noriaki Okamur. Aunque el título fue nativo de MSX2, su mayor éxito lo obtuvo en la conversión a Nintendo Entertainment System (bastante modificada y sin la colaboración de Kojima), existiendo también versiones para PC y Commodore 64. Posteriormente el juego ha sido lanzado para dispositivos móviles y como extra en algunas entregas de la saga.

La acción se situa en la década de los 90, 200 kilómetros al norte de Garzburg (Sudáfrica), donde se encuentra Outer Heaven, una nación fundada por un mercenario que es temido por todo el mundo occidental, ya que se encuentra desarrollando un arma de destrucción masiva. Las naciones del mundo solicitan a las fuerzas especiales de High-Tech Fox-Hound que se encarguen del asunto y Big Boss envía a uno de sus mejores hombres: Gray-Fox. Después de unos días, Gray-Fox desaparece en combate y deja como último mensaje «Metal Gear», el nombre de la temida arma. Big Boss decide mandar al recien llegado Solid Snake para que se infiltre en Outer Heaven, rescate a Gray-Fox y destruya a Metal Gear.

Tendremos el doble objetivo de contactar con Gray-Fox y destruir Metal Gear. Para eso nos encontramos con una versión tosca y primitiva de lo que sería el subgénero del sigilo, ya que Metal Gear está pensado para evitar al máximo el confrontamiento directo. Tendremos un indicador de alerta que se irá activando si entramos dentro del campo de visión de los enemigos. Si el indicador tiene un signo de exclamación significará que solo ha sido avistado por los enemigos que se encuentran en la misma habitación que Solid Snake, pudiendo escabullirse alcanzando otra localización. Si el indicador señala dos signos de exclamación, se ha dado la alarma y todos los enemigos del piso le atacarán, pudiendo escabullirse únicamente acabando con todos o alcanzando otro nivel del edificio.

Al principio empezaremos totalmente desarmados (nuestra única equipación será un paquete de cigarrillos), aunque pronto podremos hacernos con armas con munición limitada. Aunque no es difícil conseguir rearmarse, el arsenal no es suficiente para ir dando tiros a lo loco, por lo que no es una buena táctica pasar del sigilo. Además, en ocasiones, tendremos que hacer uso de nuestro armamento para otro tipo de obstáculos como vallas electrificadas, paredes, etc…

Por otro lado, tendremos que ir una serie de objetos para avanzar en la aventura como puede ser el uso de llaves para abrir ciertas puertas o la comida que podemos quitar a los enemigos para recuperarnos. También tendremos un transmisor que nos permitira comunicarnos con Big Boss, el cual también indicará una serie de rehenes que se encuentran en las instalaciones que, al rescatarlos, aumentarán nuestro nivel de rango y resistencia.

El apartado técnico del juego es una demostración viva del poderío gráfico del MSX2 sobre otras máquinas de 8 bits, destacando en todo lo referente al diseño de personajes y niveles (siendo también muy destacada la versión de NES y quedando algo deslucida la de PC), con una perspectiva pseudo-cenital muy apropiada para el sistema de juego. El apartado sonoro también destaca sobre el estandar de los 8 bits, con una banda sonora más compleja que lo que solía ser habitual para la época.

La versión de MSX2 fue muy popular en Japón (feudo de dicho ordenador) y la de NES en el mercado occidental, lo que provocó que las secuelas inmediatas fueran por dos derroteros distintos en 1990. En Europa y Norteamérica se lanzaría Snake’s Revenge para NES, mientras que en Japón se lanzaría para MSX2 Metal Gear 2: Solid Snake, desarrollado por el propio Kojima. La saga quedaría parada hasta 1998 cuando se publicó para PlayStation Metal Gear Solid, siendo todo un superventas a nivel mundial y resucitando a la franquicia. La saga seguiría en PS2 en 2001 con Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty y en 2002 con Metal Gear Solid 2: Substance. La siguiente entrega llegaría en 2004 con Metal Gear Solid 3: Snake Eater, saliendo también para PSP Metal Gear Ac!d. En 2005 aparecerían Metal Gear Solid 3: Subsistence y Metal Gear Ac!d 2. En 2006 foble lanzamiento para PSP con Metal Gear Solid: Digital Graphic Novel y Metal Gear Solid: Portable Ops. Las últimas entregas hasta la fecha son Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots y Metal Gear Solid: Peace Walker.

En este vídeo podéis ver cómo es el juego:

Rock n’ Roll Racing (1993)

Antes de que pegaran el pelotazo con Warcraft: Orcs & Humans, lo que sería la futura Blizzard (en esa época Silicon & Synapse) ya había realizado algunos títulos destacados. De esos, el más conocido sin duda es The Lost Vikings, aunque también tuvieron otros títulos que merecen destacarse, como es el caso del que analizamos en esta ocasión: Rock n’ Roll Racing.

Este título aunaba los géneros de carreras y el de acción, dando como resultado uno de los videojuegos más divertidos al volante de un vehículo de la época de las videoconsolas de 16 bits. Rock n’ Roll Racing fue publicado en 1993 con la distribución a nivel mundial por parte de Interplay, a excepción de Japón, donde sería distribuido por la compañía nipona Namco. El título saldría a la venta para Mega Drive y Super Nintendo, y posteriormente para Game Boy Advance. Originalmente, Rock n’ Roll Racing fue concebido para ser la secuela de RPM Racing, aunque finalmente, por decisión de Interplay, terminaría siendo una saga independiente.

Rock n’ Roll Racing nos presenta una competición de rallies interplanetaria, en la que deberemos ir avanzando a través de distintos planetas y torneos, hasta convertirnos en el gran piloto universal. Inicialmente eligiremos el personaje con el que competiremos, cada uno de los cuales con sus propias características de conducción y en el que encontramos un guiño a The Lost Vikings, ya que el personaje de Olaf es seleccionable.

Las carreras cuentan con cuatro participantes, dando un cierto número de vueltas al correspondiente circuito y recibiendo premios en metálico y puntos, dependiendo de la posición final en carrera. Los puntos serán necesario para poder desbloquear nuevos torneos y planetas, mientras que el dinero podrá ser invertido para poder mejorar y reparar nuestro vehículo.

La clave del juego está en que se le da una gran importancia a la parte de acción del título, siendo más importante realizar ataques exitosos al enemigo que la habilidad de la conducción propiamente dicha. Podremos hacer uso de misiles y minas para reducir la energía de nuestros competidores y, si ésta se acapa, el coche en cuestión quedará retenido un periodo de tiempo hasta que reaparece con la energía reestablecida. También nos encontraremos diversos elementos en la pista que dificultarán la carrera (lava, manchas de aceite, nieve…) o que nos proporcionarán ayudas (dinero extra, energía…). Nuestra capacidad de ataque también podrá verse mejorada incorporando nuevos elementos al vehículo cuando acabamos la carrera y pasamos por el garaje.

Gráficamente Rock n’ Roll Racing nos presenta una perspectiva isométrica que nos recuerda poderosamente a Ivan «Ironman» Stewart’s Super Off Road (de hecho, el sistema de juego es muy similar) y por lo general tiene un buen acabado gráfico, dentro de las posibilidades de las máquinas de 16 bits. Pero si en algo destaca el juego a nivel técnico es en el apartado sonoro, donde tenemos un buen catálogo de efectos y voces digitalizadas comentando las circustancias de carrera. Aún así, lo más espectacular es la banda sonora, ya que Interplay se hizo con las licencias necesarias para poder incluir versiones de temas tan conocidos como Paranoid de Black Sabbath o Born to be wild de Steppenwolf.

El juego tuvo una buena acogida por parte del público y se haría con el premio Best Driving Game of 1993 por parte de la revista Electronic Gaming Monthly. En 1998 se lanzaría para PlayStation la secuela bajo el nombre de Rock & Roll Racing 2: Red Asphalt, aunque no llegaría a tener el éxito del título original y supondría el fin de la saga. Sin embargo, un grupo amateur ruso ha realizado un remake bajo el nombre de Rock & Roll Racing 3D.

En este vídeo podéis ver cómo es el juego:

Alien Breed (1991)

Alien Breed es un videojuego de ciencia-ficción que se puede encuadrar en el subgénero del «run & gun» y que se convertiría en uno de los videojuegos más populares de su época para los ordenadores de 16 bits.

Alien Breed sería dersarrollado por Team 17 (compañía que tendría fama internacional más tarde con Worms), con Rico Holmes liderando el diseño del proyecto y Martyn Brown en la producción. Alien Breed sería publicado por la propia Team 17 en 1991 para Commodore Amiga y llegaría dos años más tarde al catálogo de los PC de la mano de Microleague.

Nos encontramos con un título que argumentalmente se encuentra altamente inspirado por la saga cinematográfica Alien, en especial con la segunda entrega. En cada fase tendremos que ir desde un punto A hacia un punto B dentro de un complejo infestado de aliens, acabando con todo tipo de criaturas que nos encontremos en el camino, hasta tal punto que no son pocos los que indican que este sistema de juego podría haber influido a los creadores de Doom, aplicando el concepto a un entorno tridimensional. Otros títulos que se relacionan con Alien Breed son debidos a su perspectiva cenital, por lo que se suele comparar con el clásico Gauntlet o su más cercano contemporáneo Alien Syndrome.

Aunque al principio del juego tendremos la posibilidad de armarnos, dichas armas estarán bastante escasas de balas, por lo que tendremos que ser muy diligentes a la hora de preservar nuestra munición hasta que encontremos cartuchos a lo largo del nivel. De igual manera, encontraremos salud, que dada la dificultad del juego resultará esencial, así como llaves que nos permitirá entrar en ciertas dependencias que, inicialmente, estarán inaccesibles (nueva similitud con Doom). No obstante, no hay que ir abriendo puertas a lo loco, ya que las llaves también son limitadas y podríamos quedarnos atascados indefinidamente (algunas incluso son directamente una trampa que terminará con nuestro personaje electrocutado).

Otro concepto con el que cuenta Alien Breed es el dinero que también podremos ir recogiendo, el cual podremos usarlos en ciertas computadoras para conseguir armas, herramientas e incluso un mapa en el que podremos visualizar más fácilmente dónde se encuentra la salida. Dichas computadoras también serán el medio para poder ir cargando distintos niveles para no tener que jugarlos todos de nuevo.

Como solía ser habitual en los títulos de Commodore Amiga, Alien Breed cuenta con un apartado técnico excelente. La calidad gráfica de la versión original es excelente y la conversión de PC es bastante fiel, aunque al ser lanzada dos años más tarde no es tan espectacular en comparación con otros títulos contemporáneos. Algo similar ocurre con el apartado sonoro, con el acabado típico de Amiga tanto en banda sonora y efectos, y una conversión resultona para PC, dependiente del hardware.

Tras el éxito que supuso el lanzamiento en Amiga, en 1992 se lanzaría Alien Breed Special Edition 92, una versión extendida que aún tendría mejores resultados que el original. Simultáneamente al lanzamiento para PC, en Amiga se tendría la segunda entrega bajo el título de Alien Breed II: The Horror Continues. En 1994 se lanzaría una nueva entrega, en esta ocasión para las dos plataformas, conocida como Alien Breed: Tower Assault. En 1995 Amiga comenzaría una saga paralela que contaría con los títulos Alien Breed 3D y Alien Breed 3D II: The Killing Grounds. En 2005, una nueva versión para PC, Alien Breed: Obliteration. El salto a las videoconsolas llegaría en 2009 con un remake de la primera entrega bajo el título de Alien Breed: Evolution – Episode 1. Este título será continuado en 2010 con un doble lanzamiento, Alien Breed 2: Assault y Alien Breed 3: Descent.

En este vídeo podéis ver cómo es el juego:

CD-Man (1989)

Nueve años después del lanzamiento de Pac-Man, dos programadores suecos, Atilla Biro y Anders Moree, realizarían un clon del mismo con la intención de adaptarlo técnicamente a los tiempos que corrían allá por 1989. El juego encontraría su distribución en la compañía Creative Dimensions, tomándose las iniciales de la compañía para formar el título del juego: CD-Man, en clara referencia al videojuego en el que se inspira.

CD-Man contaría inicialmente con una distribución shareware (una edición reducida distribuida de forma gratuita en revistas del sector), también conocida como CD-Man 1.5 y que contaba con tres niveles (bosque, mar y espacio), además de con el propio personaje original de Pac-Man como protagonista.

Probablemente para evitar problemas de derechos con Namco, cuando se editó la versión completa, CD-Man, se sustituyo al famoso «comecocos» por un personaje con el nombre de The Snoofer, un extraño ser con dos patas y que suponía la única modificación visual respecto a la versión anterior, aparte de la inclusión de dos nuevos niveles: ciudades y oscuridad.

La mecánica principal del juego es la misma que la del título original. Contaremos con un escenario laberíntico donde hay una serie de puntos que hay que recoger para pasar el nivel. Existirán una serie de enemigos (arañas en el bosque, tiburones en el agua o fantasmas en la oscuridad) que nos restarán una vida, a no ser que nosotros acabemos con ellos porque estemos bajo la influencia de haber cogido una bola especial que nos permite acabar con ellos durante un tiempo limitado. Aparte de items para aumentar la puntuacion, también podremos recoger llaves que nos permitirán el acceso a zonas del escenario que inicialmente se encuentran cerradas.

A nivel técnico lo que más destaca es el apartado visual, con gráficos EGA de alta resolución que le dotaban de un magnífico aspecto en 1989 e incluso hoy en día destacaría entre este tipo de clones. A este buen trabajo de diseño hay que añadir un gran esfuerzo a la hora de dotar de suavidad a las animaciones, dejando al título con un aspecto destacado dentro de los juegos de habilidad de PC de la época. Por desgracia el sonido no acompaña y se limitará a unos pocos efectos sonoros. Por último, cabe destacar la posibilidad de jugar dos personas simultáneamente, algo que no se suele implementar en este tipo de juegos.

En este vídeo podéis ver cómo es el juego:

Alexey Pajitnov, revolucionar el mundo con bloques

Alexey Leonidovich Pajitnov nació en Moscú el 14 de Marzo de 1956 y ya desde niño se encontró cautivado con los juegos de habilidad, en especial con el pentaminó, un tradicional juego de puzzle consistente en unas piezas geométricas de plástico que había que hacer encajar en un tablero.

Esta afición a este juego sería clave en la biografía de Pajitnov, ya que mientras trabajaba en el Computer Center of Academy of Sciences of USSR (un centro de I+D del extinto gobierno soviético) ideó el concepto del juego que terminaría convirtiéndose en el mítico Tetris con la ayuda de Dmitry Pavlovsky.

Pajitnov lo desarrolló en un Elektronika-60, una computadora más que obsoleta para su época. De hecho, la versión original hacía uso de diferentes caracteres para representar las piezas y el tablero. La clave de la idea estaba en adaptar el pentaminó para que durara más tiempo, ya que el juego original daría como resultado un videojuego muy simple. De ahí vino la idea de Pajitnov de hacer desaparecer las líneas que se fueran completando y terminaría viendo la luz en Junio de 1985.

Sin embargo, aquello se quedó en poco más que una anécdota dentro de su centro de trabajo, ya que el éxito del juego no se gestaría hasta que Vadim Gerasimov, un estudiante de 16 años, creara una conversión para IBM PC. Aún no tendría éxito comercial, pero poco a poco el juego iría atravesando las fronteras soviéticas y aparecerían diferentes versiones por toda Europa. La clave llegaría en 1988, cuando Atari y Nintendo empezarían una batalla por el control de los derechos, que acabaría con el lanzamiento del juego junto a la Game Boy

No obstante, Pajitnov seguiría ajeno a ese éxito, ya que la legislación soviética le impedía a éste ceder los derechos a título individual, por lo que tuvo que cederlos durante diez años a la Academia de Ciencias de Moscú y derivaría en la Elektronorgtechnica (ELORG), la institución que permitiría vender software soviético al extranjero. De esta manera, ajeno a todas las disputas asociadas a su creación, en 1989 Pajnitov desarrollaría Welltris junto a Andrei Sgenov, un juego con mecánica similar a Tetris pero con una perspectiva cenital y que permitía la colocación de piezas desde los cuatro costados (visualmente se parece a BlockOut, aunque su mecánica es distinta).

En 1990 conocería al psicólogo Vladimir Pokhilko, que fue el primero en analizar el éxito de Tetris, y junto a él desarrollarían Faces, Hatris, Knight Move y Wordtris. Con la caida de la URSS en 1991, ambos amigos emigrarían a Estados Unidos y fundarían AnimaTek International Inc. con la financiación de Henk Rogers. El juego con el que debutarían sería El-Fish, cambiando totalmente de registro, ya que se trata de un simulador de una pecera, publicado por Maxis, especialista en juegos de simulación.

Aún así, Pajitnov no dejaría el género de la habilidad y colaboraría en el desarrollo de títulos como Wild Snake, Yoshi’s Cookie, Clockwerk o BreakThru!. En 1996, Pajitnov recuperaría los derechos sobre Tetris y fundaría junto a Henk Rogers The Tetris Company para la gestión de los derechos de su obra más conocida, aprovechando en 1997 dichos derechos para lanzar Tetrisphere para Nintendo 64.

Tras esto pasaría a trabajar para Microsoft, debutando con Microsoft Entertainment Pack: The Puzzle Collection y repitiendo para PC en 1999 con Microsoft Pandora’s Box. Volvería al mundo de las consolas en 2003 iniciando la saga Hexic, juego de habilidad por excelencia del XBox Live Arcade.

En este vídeo podéis ver una pequeña entrevista a Alexey Pajitnov:

California Games II (1992)

Con 24 años de vida de la compañía Epyx, sorprendentemente sería California Games el juego más destacado de su catálogo (aunque fuera concebido como un título menor) y esto fue algo que debieron de tener en cuenta desde sus oficinas, cuando en 1992 la situación de Epyx era crítica a nivel económico. Es lógico pensar que el posible salvavidas de la empresa fuese una secuela de su título más exitoso.

El lanzamiento de California Games II en 1992 no sería suficiente para salvar de la bancarrota a Epyx, pero nos dejaría una secuela bastante digna de uno de los videojuegos deportivos más originales. El título sería lanzado para PC, Amiga, Atari ST, Super Nintendo y Master System.

El concepto de juego es el mismo que en la primera entrega, pero con pruebas distintas. Tendremos cinco eventos distintos (Hang gliding, Jet ski, Snowboarding, Bodysurfing y Skateboarding) que se podrán practicar por separado, realizar por completo o una selección de los mismos.

En la prueba de Body Surfing (conocido como barrenar en castellano), nuestro personaje se podrá sobre una tabla de surfing, con la particularidad de que se encuentra tumbado sobre ésta. La misión será meternos en el «tubo» de una ola y realizar la mayor cantidad de movimientos y trucos para conseguir aumentar la puntuación, evitando que la propia ola nos arrastre hasta la orilla. Si aguantamos lo suficiente, tendremos que llegar suavemente a la orilla, esquivando a los bañistas que se encuentran cerca de la orilla.

En la prueba de snowboard nos iremos a la cima de una montalla y nos lanzaremos con nuestra tabla, intentando evitar los distintos obstáculos que nos presenta la ladera (piedras, árboles, saltos…) y realizar el descenso en el menor tiempo posible. Según vayamos descendiendo habrá menos espesor de nieve, hasta que no haya nada y lleguemos a la zona más baja, por lo que irá aumentando progresivamente la dificultad.

En Jet Ski nos pondremos a los mandos de una moto acuática, con una perspectiva desde atrás de la misma. Tendremos que completar un recorrido delimitado por boyas luchando contra el reloj, de tal manera que solo acumularemos puntos cuando nos encontremos dentro de los limites definidos. En esta prueba habrá que controlar la velocidad, la habilidad en la conducción y los obstáculos que nos encontremos en el agua.

Una perspectiva similar la tendremos en la prueba de skateboard, que repite respecto a la primera entrega, pero en vez de en un halfpipe corto, patinaremos en un tubo largo que forma un circuito y que hay que conseguir recorrer sin caernos, chocarnos e intentando hacer el menos tiempo posible, teniendo en cuenta que mientras más nos balanceemos más rápido iremos.

La última prueba es la de Hang gliding, donde nos tiraremos por un barranco con el ala delta para ir sobrevolando el mar. Una vez ahí tendremos unas dianas en la superficie en las que tendremos que acertar con unos globos.

A nivel técnico nos encontramos con la evolución lógica tras cinco años, aunque en perspectiva con otros títulos de la época no nos encontramos con un alarde técnico espectacular. No obstante, la calidad gráfica depende en buena medida a la máquina sobre la que este corriendo, eso sí, sin afectar a la jugabilidad, que es similar en todas las versiones.

En este vídeo podéis ver cómo es el juego:

Blaster Master (1988)

Blaster Master es un videojuego de plataformas y acción, que sería publicado en 1988 por Sunsoft para Nintendo Entertainment System con un diseño de Yoshiaki Iwata y que, actualmnte, podemos descargar en el servicio Virtual Console de Nintendo Wii. En realidad se trata de una pequeña modificación para el mercado occidental del videojuego nipón Chô Wakusei Senki Metafight (超惑星戦記メタファイト), aunque los cambios se limitan a hacer un pequeño cambio en el argumento.

Este título terminaría siendo uno de los títulos más destacados de la 8 bits de Nintendo e iniciaría una saga cuya última entrega data de 2010, aparte de haber sido origen de diversos spin-offs.

El juego nos cuenta la historia bastante rocambolesca de un hombre llamado Jason que tiene como mascota a una rana llamada Fred. Ésta decide un dia salir de un salto de su pecera y toca una caja radioactiva, que le hace crecer hasta un tamaño desproporcionado y se mete en un agujero que aparece en el suelo y que lleva al interior de la Tierra. Jason al intentar alcanzar a Fred cae tambien en el agujero y se decide a buscar a Fred montando un tanque conocido como SOPHIA, con el que tendrá que acabar con todo tipo de mutantes que nos saldrán al paso.

Blaster Master cuenta con dos modos de juego principales, según el nivel en que nos encontremos. En algunos momentos estaremos manejando a Sophia, en donde tendremos un típico juego de plataformas bidimensional con vista lateral, donde nuestro tanque podrá saltar y atacar a los enemigos con el cañón o con diversas armas que podremos ir recogiendo. Por otro lado, habrá momentos en los que manejaremos a Jason cuando está fuera del tanque, tanto en perspectiva lateral como en cenital, donde la acción pasa a un segundo plano y nos encontraremos con un juego más enfocado a la exploración.

El apartado técnico se encuentra dentro de los estándares de la NES, sin embargo, los diferentes modos de juego lo hacen ser un destacado de su catálogo y el acabado gráfico saca el máximo potencial de la máquina. Otro punto cuidado fue la banda sonora, compuesta en colaboración entre el equipo de Sunsoft y Naoki Kodaka, compositor que tiene en su haber las partituras de títulos como Gremlins II: The New Batch, Super Spy Hunter o Super Fantasy Zone.

En 1991 se lanzaría una versión para Game Boy bajo el título de Blaster Master Boy. En 1992 se fue anunciando una versión para Super Nintendo pero no terminaría viendo la luz, en cambio aparecería en 1993 Blaster Master 2 en Mega Drive. La siguiente entrega esperaría hasta 2000 cuando se lanzaría Blaster Master: Enemy Below para Game Boy Color, año en el que también saldría a la venta Blaster Master: Blasting Again para PlayStation. La última entrega es Blaster Master Overdrive, que sería lanzado en 2010 para Nintendo Wii.

En este vídeo podéis ver cómo es el juego: