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Fallout (1997)

Si hablamos de la saga Fallout, sin duda tendremos en mente una de las sagas de rol más exitosas de los últimos años y que no falta en ninguna lista de los juegos más vendidos de cualquier consola. Sin embargo, esta saga se inició fuera de estas plataformas, siendo la primera entrega exclusiva para PC y Mac. El videojuego, desarrollado y distribuido por Interplay, estaba compuesto por Tim Cain, verdadero padre del concepto del juego, en el que estuvo trabajando solo durante los primeros meses; Leonard Boyarsky, como director artístico del proyecto, siendo responsable del peculiar estilo de la saga; Christopher Taylor, en labores de diseño; y Jason Anderson, principal responsable del motor gráfico y la interfaz.

Fallout nos sitúa en un escenario post-apocalíptico en un momento de invierno nuclear en 2161, en el sur de California. El rol protagonista lo adquiere uno de los habitantes de los búnkeres antinucleares (Vaults), los cuales han sido construidos por la empresa Vault-Tec, con el objetivo de preservar la raza humana mientras se restablece la situación. Por desgracia, el chip que proporciona el agua al búnker se ha estropeado y es misión de nuestro protagonista conseguir uno.

Esta introducción tan escueta es el inicio de una aventura que puede alargarse hasta un punto insospechado, ya que uno de los elementos más importantes en el juego es el tiempo. Dependiendo de cuantos días requiramos para finalizar esta primera misión, se nos plantearán nuevos retos o bien será demasiado tarde, dándose diversas formas de finalizar el juego. Nuestro personaje tendrá que moverse por ekl universo Fallout e ir interactuando con otros personajes, que nos propondran ciertos retos que consigan mejorar nuestro karma y puntos de experiencia, esencial para el desarrollo del personaje. Los combates en el juego, como en los juegos de rol clásico, serán por turnos.

El sistema de juego se encuentra controlado por el sistema SPECIAL (Strength, Perception, Endurance, Charisma, Intelligence, Agility and Luck), que determina los atributos del personaje. La evolución de dichos atributos nos permitirá acceder a las 18 habilidades distintas que nos ofrece Fallout, divididas en tres categorías: combate, activa y pasiva. Por otro lado, como hemos indicado antes, está el kharma, definido por la bondad o maldad de nuestras acciones que, aunque no tienen una influencia importante en la trama, si nos definirá el caracter en tres categoría: Campeón, Berserker o Mataniños.

Si el sistema de juego ya es lo suficientemente atractivo, el apartado técnico no se quedaba atrás, sobre todo teniendo en cuenta los estándares de los juegos de rol. Aparte de unas cinemáticas muy interesantes, Fallout nos presenta una perspectiva isométrica en tercera persona, lo que nos deja un gran visionado del espacio de juego. Sin embargo,aparte de la buena adaptación para la experiencia de juego, nos encontramos con un gran trabajo de diseño. Escenarios post-apocalípticos con muchas influencias cinematográficas (Mad Max) y una curiosa mezcla entre la ciencia ficción y el diseño de la cultura de la paranoia nuclear de los años 50, obra de Leonard Boyasky y que terminaría siendo la seña de identidad de la saga. Esta ambientación se completa con una buena banda sonora a cargo de Mark Morgan (que seguiría poniendo la partitura en el resto de la saga).

Aunque con este juego se iniciaría la saga, lo cierto es que son muchos los que afirman que Fallout es la secuela de Wasteland, videojuego desarrollado por la propia Interplay en 1987 y que sería lanzado por Electronic Arts, poseedora de los derechos e hipotética razón por la que no conservó el nombre. El siguiente título de la saga sería Fallout 2, desarrollado por Black Isle en 1998, con un sistema de juego similar y algunas mejoras técnicas. Tras la cancelación del proyecto de una tercera entrega por parte de Black Isle, hubo que esperar a 2008 para que Bethesda lanzara Fallout 3, cambiando por completo la saga, llevándolo a un entorno totalmente 3D y un sistema en tiempo real. La última entrega hasta la fecha, spin-offs aparte, sería en 2010 con Fallout: New Vegas.

En este vídeo podéis ver cómo es el juego:

Rock n’ Roll Racing (1993)

Antes de que pegaran el pelotazo con Warcraft: Orcs & Humans, lo que sería la futura Blizzard (en esa época Silicon & Synapse) ya había realizado algunos títulos destacados. De esos, el más conocido sin duda es The Lost Vikings, aunque también tuvieron otros títulos que merecen destacarse, como es el caso del que analizamos en esta ocasión: Rock n’ Roll Racing.

Este título aunaba los géneros de carreras y el de acción, dando como resultado uno de los videojuegos más divertidos al volante de un vehículo de la época de las videoconsolas de 16 bits. Rock n’ Roll Racing fue publicado en 1993 con la distribución a nivel mundial por parte de Interplay, a excepción de Japón, donde sería distribuido por la compañía nipona Namco. El título saldría a la venta para Mega Drive y Super Nintendo, y posteriormente para Game Boy Advance. Originalmente, Rock n’ Roll Racing fue concebido para ser la secuela de RPM Racing, aunque finalmente, por decisión de Interplay, terminaría siendo una saga independiente.

Rock n’ Roll Racing nos presenta una competición de rallies interplanetaria, en la que deberemos ir avanzando a través de distintos planetas y torneos, hasta convertirnos en el gran piloto universal. Inicialmente eligiremos el personaje con el que competiremos, cada uno de los cuales con sus propias características de conducción y en el que encontramos un guiño a The Lost Vikings, ya que el personaje de Olaf es seleccionable.

Las carreras cuentan con cuatro participantes, dando un cierto número de vueltas al correspondiente circuito y recibiendo premios en metálico y puntos, dependiendo de la posición final en carrera. Los puntos serán necesario para poder desbloquear nuevos torneos y planetas, mientras que el dinero podrá ser invertido para poder mejorar y reparar nuestro vehículo.

La clave del juego está en que se le da una gran importancia a la parte de acción del título, siendo más importante realizar ataques exitosos al enemigo que la habilidad de la conducción propiamente dicha. Podremos hacer uso de misiles y minas para reducir la energía de nuestros competidores y, si ésta se acapa, el coche en cuestión quedará retenido un periodo de tiempo hasta que reaparece con la energía reestablecida. También nos encontraremos diversos elementos en la pista que dificultarán la carrera (lava, manchas de aceite, nieve…) o que nos proporcionarán ayudas (dinero extra, energía…). Nuestra capacidad de ataque también podrá verse mejorada incorporando nuevos elementos al vehículo cuando acabamos la carrera y pasamos por el garaje.

Gráficamente Rock n’ Roll Racing nos presenta una perspectiva isométrica que nos recuerda poderosamente a Ivan «Ironman» Stewart’s Super Off Road (de hecho, el sistema de juego es muy similar) y por lo general tiene un buen acabado gráfico, dentro de las posibilidades de las máquinas de 16 bits. Pero si en algo destaca el juego a nivel técnico es en el apartado sonoro, donde tenemos un buen catálogo de efectos y voces digitalizadas comentando las circustancias de carrera. Aún así, lo más espectacular es la banda sonora, ya que Interplay se hizo con las licencias necesarias para poder incluir versiones de temas tan conocidos como Paranoid de Black Sabbath o Born to be wild de Steppenwolf.

El juego tuvo una buena acogida por parte del público y se haría con el premio Best Driving Game of 1993 por parte de la revista Electronic Gaming Monthly. En 1998 se lanzaría para PlayStation la secuela bajo el nombre de Rock & Roll Racing 2: Red Asphalt, aunque no llegaría a tener el éxito del título original y supondría el fin de la saga. Sin embargo, un grupo amateur ruso ha realizado un remake bajo el nombre de Rock & Roll Racing 3D.

En este vídeo podéis ver cómo es el juego:

Virtual Pool (1995)

El billar en su modalidad «Snooker» ha estado presente en el mundo de los videojuegos prácticamente desde su creación, pero con honrosas excepciones (Side Pocket, por ejemplo) nunca había sido un género que fuera un superventas, eso si, con un público muy fiel. Esta circunstancia cambiaría en 1995 con el lanzamiento de Virtual Pool, un título que se sumergía en plena vorágine del 3D, característica de mediados de los 90 y que le daba al título un aspecto inmejorable, que no tardaría en encandilar a crítica y público. Virtual Pool sería desarrollado por Celeris, una desconocidad compañía que, por aquella época, solo contaba con un juego de puzzle llamado FixMix. No obstante, contaría con el apoyo de una distribuidora de renombre como Interplay, lo que ayudaría notablemente a su éxito con una importante campaña de márketing y una distribución multiplataforma (PC, Macintosh y PlayStation).

Virtual Pool nos presenta la posibilidad de jugar en cuatro de las modalidades más populares del «Snooker»: 14.1, 8-ball, 9-ball y rotación. Dichas modalidades podían competirse en distintas modalidades, incluyendo un modo multijugador por turnos. Virtual Pool revoluciona el concepto de juegos de billar ya que, al abandonar la perspectiva cenital fija, se aumenta la profundidad del juego. El estar desarrollado en un enterno completamente tridimensional permite movernos por todos los ángulos de la mesa, en busca de la mejor posición tiro. Por otro lado, en el caso de las versiones de ordenadores personales, el control con el ratón permitía un movimiento muy natural y similar a la sensación de usar un taco real.

Los creadores de Virtual Pool no pretendieron quedarse en un explendido desarrollo de sus gráficos 3D y querían una experiencia de billar completa. Por eso, su equipo de desarrollo no estaba compuesto únicamente por informáticos, sino que incluyó a físicos para conseguir un efecto lo más real posible. Además, se contaría con la colaboración del campeón del mundo Lou Butera (conocido por su apodo Machine Gun), cuya colaboración no se limitó al desarrollo sino que durante el desarrollo de las partidas va dando consejos al jugador. Tal era la confianza en su producto, que Interplay ofrecía la devolución del importe del juego a aquellos jugadores que no hubiesen mejorado sus habilidades en bíllar en 45 días.

Virtual Pool cambiaría completamente el concepto de los videojuegos de billar y los títulos del género que vienieron posteriormente de la mayoría de compañías se basarían en el título de Celeris. Sin embargo, la franquicia Virtual Pool dominaría el mercado en los años posteriores. En 1997 se lanzaría Virtual Pool 2 que ampliaba hasta nueve las modalidades de juego. En 1998 aparecería una versión para Nintendo 64 basado en la segunda entrega bajo el título de Virtual Pool 64. En 1999, de nuevo un relanzamiento de la segunda entrega mejorada con el título de Virtual Pool Hall. La trilogía de Celeris se completaría en 2000 con Virtual Pool 3. Una versión para XBox llegaría en 2006 con el título de Virtual Pool: Tournament Edition, siendo la última entrega hasta la fecha, aunque está anunciada la llegad de Virtual Pool 4.

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Descent (1995)

Descent es un videojuego desarrollado por Parallax Software y distribuido en 1995 por Interplay. Para muchos es considerado como uno de los pioneros en los FPS tridimensionales de forma «total», ya que, al tratarse de una nave, podemos movernos entodas las direcciones posibles que proporcionan las tres dimensiones (tanto es así, que en su momento se publicitaba que era un juego con «360º 3D»). El título fue lanzado originalmente para PC, sorprendiendo por su capacidad gráfica (aunque corría en un 386, requería de un 486 para explotar todo su potencial), siendo lanzado para PlayStation y Mac un año más tarde. Posteriormente se empezaría a trabajar en una versión para SEGA Saturn, pero el proyecto no llegaría a buen puerto.

El argumento nos presenta a un ejecutivo perteneciente a la compañía minera Post Terran Mining Corporation (PTMC). Este personaje nos solicita nuestra ayuda como piloto mercenario para investigar sus estaciones de extracción, ya que los robots que se dedicaban a la tarea están totalmente descontrolados a causa de un virus informático. Existe el miedo de que esos robots y naves se organicen gracias a su inteligencia artificial y ataquen la Tierra. Por ello, nuestra misión será la de ir recorriendo las distintas minas del Sistema Solar para acabar con la amenaza.

Volamos a bordo de la nave PYRO-GX armada con misiles AV42 Avenger y lasers de argon-cianuro de capacidad industrial AG435, sin embargo podremos ir cambiando y mejorando el armamento de nuestra nave. Aparte de tener que intentar a acertar a los enemigos con nuestro armamento, tendremos que tener especial cuidado con sus ataques, ya que tienen una puntería muy precisa y será necesario moverse con rapidez y habilidad para evitar sus embestidas. Nuestra misión en los diferentes niveles será la de entrar en cada una de las minas, acabar con los enemigos que nos salgan al paso y destruir el núcleo del reactor de cada una de ellas.

Para acceder al reactor tendremos que recoger tres tipos de llaves: azul, roja y verde. Paralelamente, existe un sistema de puntos como reto adicional. Dicha puntuación se aumenta destruyendo enemigos, recogiendo items e, incluso, rescatando a trabajadores de la compañía que han sido tomados como rehenes.

El manejo de la nave con todas las direcciones posibles dentro de un entorno tridimensional, hace necesario un buen sentido de la orientación por parte del jugador. De hecho, el sistema de control se asemeja más al de un simulador de vuelo que al de un FPS al uso. Si a esto sumamos el dinamismo de algunos momentos del juego, no es raro pensar que la prensa de la época hiciera hincapié en la posibilidad de tener mareos jugando a Descent.

Ya que aún no estaban popularizadas las tarjetas gráficas de gran potencial, Descent, contaba con la posibilidad de personalizar en gran medida el detalle gráfico para poder aprovechar el potencial de la máquina en la que se corriera el juego. Evidentemente, el entorno tridimensional era el principal punto a favor del título, con una capacidad de movimiento y libertad total, además de una respuesta magnífica a los mandoas. Ésto, unido a un multijugador correcto y a un apartado sonoro más que cumplidor, hacía de Descent uno de los títulos más destacados de la época.

Debido al éxito del juego, ese mismo año se lanzaría una expansión con nuevos niveles bajo el título de Descent: Levels of the World, así como un editor de niveles: Descent Mission Builder. En 1996 una edición especial conocida como Descent: Anniversary Edition incluía la anterior expansión y niveles adicionales. Ese mismo año se lanzaría Descent II para las plataformas más importantes de la época. Ya de forma exclusiva para ordenadores personales, en 1999 se lanzaría Descent 3. El proyecto de una cuarta entrega se inició pero fue finalmente cancelado, por lo que a quedado en manos de diversos grupos amateur.

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Blackthorne (1994)

En 1994, mismo año en el que lanzara su famosísimo Warcraft: Orcs & Humans, Blizzard Entertainment desarrollaría otro videojuego que, aunque no llegaría ni por asomo a la misma fama, si demostraría que esta compañía aportaba algo diferente. Se trata de Blackthorne (en algunos países se publicó bajo el título de Blackhawk) publicado por Interplay, un videojuego que mezclaba la acción y la aventura, en un universo fantástico. El videojuego, como tantos otros, se desarrollaba sobre una perspectiva bidimensional pero su argumento, desarrollo e innovaciones lo terminarían convirtiendo en un título de culto.

Nos encontramos en el planeta Tuul, un lugar desconocido para los seres humanos y que se encuentra dirigido bajo las reglas de un chamán que se encuentra bendecido con todo el conocimiento. Años atrás, el último de estos chamanes conocido como Thoros, no sabía a quien elegir entre sus dos hijos para ser su heredero así que, para acabar con el dilema, los llevaría al desierto y se suicidaría. Su cuerpo se convertiría en dos piedras, luz y oscuridad, y cada uno de los hijos se quedo con una. De esta manera el planeta se quedaría dividido en Androth, la piedra de la luz, y Ka’dra’suul, la piedra de la oscuridad. Este último pueblo, sediento de avaricia, pretende hacerse con todo el control y formaría un poderoso ejército. En vista de la situación, el chaman de Androth, el rey Vlaros mandará a su hijo Kyle a la Tierra para salvar su vida, con la esperanza de que algún día pueda volver y salvar a su pueblo. Veinte años después Kyle, convertido en un reputado capitán y mercenario, empezará a tener extraños sueños que le indicarán que es el momento de volver a Tuul y salvar a su pueblo.

En Blackthorne tomamos el papel de Kyle en un mundo de plataformas en 2D, a través de diecisiete niveles divididos en cuatro áreas: Las minas de Androth, Los Bosques Karellianos, El desierto Wasteland y La Mazmorra de la Sombra. El arma principal de Kyle es el rifle, el cual también será utilizado por los enemigos, por lo que Kyle también cuenta con la habilidad de arrimarse a la pared para evitar los proyectiles enemigos, así como disparar de espaldas. También podremos encontrar en nuestro camino diversos tipos de bombas que nos permitan atacar a distancia. El videojuego también desarrolla el concepto de aventura, por lo que tendremos que ir resolviendo pequeños puzzles encontrando diversos objetos y llaves, para poder seguir avanzando. De hecho, el recorrido era bastante laberíntistico, por lo que el juego no se limitaba a ir acabando con enemigos.

Respecto al aspecto técnico, nos encontramos con uno de los últimos videojuegos de acción que se desarrollarían en dos dimensiones, por lo que en un primer vistazo podía tener aspecto de obsoleto. Aún así, una vez se ha empezado a jugar, el interés aumenta exponencialmente y nos encontramos con un videojuego muy adictivo. En lo que respecta al sonido, nos encontramos con una banda sonora bastante trepidante que ayuda a sentirnos inmersos en el juego y mantener la tensión.

Blackthorne fue lanzado originalmente en 1994 para MS-DOS y Super Nintendo. Un año más tarde sería lanzada una versión mejorada para Sega 32x en 1995, que incluía una quinta área denominada Las Montañas Nevadas, la cual no sería incluida en la versión de Mac que aparecería en 1996. La última versión del juego aparecería en 2003 para Game Boy Advance.

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MDK (1997)

Tras el gran éxito que les dió la novedosa saga de Earthworm Jim, la compañía de Carolina del Sur fundada por David Perry, Shiny Entertainment (con distribución de Interplay) lanzaría otro título con el que rompieron esquemas y que los consagraría como desarrolladora puntera de la década de los 90. Se trataba de MDK, un shooter en tercera persona que suponía una revolución tecnológica, siendo uno de los primeros videojuegos para PC que requería como mínimo un Pentium para ejecutarse, y que tendría una gran acogida por el público y una aclamación unánime por parte de la prensa especializada. El ambicioso proyecto estaba dirigido por el trío de diseñadores formado por Nick Bruty, Bob Stevenson y Tim Williams.

En MDK tomamos el papel de Kurt Hectic, ayudante del doctor Fluke Hawkins. Dicho doctor había descubierto unas órbitas de reborde en la Tierra y había construido una estación espacial a la que se fue acompañado por su ayudante, debido a las burlas de la comunidad científica respecto a sus investigaciones. Pero tiempo después dichas órbitas se descubrirían como un medio de transporte alienígena, con la intención de invadir el planeta. El doctor Hawkins debe poner a salvo a la Tierra, pero ya es demasiado mayor, así que manda a Kurt con su más importante invento, una armadura llamada Coil Suit que repele balas, incorpora un rifle con munición infinita y otra serie de mejoras.

El videojuego se desarrolla a traves de seis niveles (siendo el primero de entrenamiento), con un sistema de juego típico de los shooters en tercera persona. Este sistema de juego cambia cuando nos ponemos en modo francotirador, Kurt se pone el rifle en la cabeza a mod de casco y podemos realizar tiros a larga distancia. Lo novedoso del sistema de juego está en las múltiples situaciones con las que nos encontramos. No nos limitaremos a correr y disparar, sino que puede que la acción se desarrolle sobre algún vehículo o cayendo en picado desde las alturas.

El control en el modo normal es tremendamente sencillo, lo que ayuda a un mayor dinamismo en el desarrollo de la acción. Eso no quiere decir que no haya variedad, de hecho son múltiples las mejoras y armas que nos encontramos por el camino: granadas de mano, mini-bombas nucleares, muñecos-señuelo, martillos, vacas que aplastan a los enemigos, etc… Todo estos poderes tenían un efecto distinto en los enemigos (por ejemplo hay una bomba que hace que se despisten) e incluso si nos enfrentamos a un batallón y eliminamos al jefe, el resto huirá espantado.

Tecnológicamente nos encontramos con uno de los mejores videojuegos de la época, en el momento de su lanzamiento no se había jugado a nada parecido. Contaba con una novedosa tecnología que combinaba la aceleración software (requería bastante RAM) y hardware dando un resultado espectacular. Movimientos realmente fluidos (creados con técnicas rotoscópicas), animaciones impresionantes y unos escenarios de ciencia ficción tan detallados que, aún hoy, sorprenden. A esto acompañaba una calidad sonora practicamente inédita en aquella época y que ayudaba a crear la atmosfera ideal para el juego.

MDK fue desarrollado originalmente para PC (con versiones tanto para MS-DOS como para Windows 95) y MacIntosh, aunque su tremendo éxito hizo que en poco tiempo apareciera una versión para PlayStation. En 2000 se lanzaría MDK 2 para PC y Dreamcast, llegando a la PlayStation 2 un año más tarde bajo el título de MDK 2: Armageddon. En esta ocasión sería desarrollado por Bioware y aunque también se trataba de un buen juego, no llegaría a conseguir la popularidad de la primera entrega.

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Boogerman (1994)

De toda la vida, los niños siempre han tenido una atracción por lo viscoso y asqueroso (ahí tenemos el éxito del Blandi Blub). Bajo esta premisa Interplay nos presentaba Boogerman, un videojuego de plataformas que tenía de protagonista a un extraó superhéroes con los poderes más escatológicos que jamás se hayan visto. Boogerman fue lanzado en 1994 para SNES y Mega Drive, en un proyecto liderado por Christopher A. Tremmel y Michael W. Stragey. Posteriormente el personaje protagonista haría un cameo en Clayfighter 63 1/3 como rival de Earthworm Jim, con la voz de Dan Castellaneta (el actor de doblaje original de Homer Simpson).

La historia comienza en el laboratorio del profesor Stinkbaum, donde anda trabajando en una máquina que salvaría al planeta de la polución. El millonario Snotty Ragsdale está investigando donde va la polución y siempre le ha dado mal rollo la máquina. Un día, estando cerca de esta, le viene un estornudo y produce una reacción en la máquina de tal manera que lo convierte en su alter ego Boogerman.

Boogerman es un típico juego de plataformas bidimensional con vista lateral. La novedad del título se encontraba en las escatológicas armas que usa nuestro héroe. Su principal ataque consiste en lanzar mocos con efectos mortales, aunque también es capaz de lanzar eructos con idénticos resultados. También puede usar sus ventosidades, incluso puede llegara a inflamarlas. Por último si no tiene «materia prima» suficiente siempre puede saltar y dar un golpe con su trasero.

El videojuego se basaba más en la originalidad de su propuesta que en un apartado técnico espectacular. Aún así el aspecto gráfico no estaba del todo mal, con un original diseño de personajes, aunque con unos escenarios algo simples para el año en el que andábamos. El apartado sonoro era discretito, unos efectos sonoros limitados (eso sí, con grandes influencias de los dibujos animados) y una banda sonora más bien olvidable.

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The Lost Vikings (1992)

The Lost Vikings es un videojuego de plataformas desarrollado por Blizzard Entertainment y que fue lanzado originalmente para SNES por Interplay en 1992. Aunque en un principio The Lost Vikings tenía aspecto de un plataformas de corte clásico, lo cierto es que traía una serie de novedades que lo hacía bastante original, sobre todo por el hecho de tener que utilizar tres personajes distintos. Su buena acogida por parte del público provocó que en poco tiempo se hicieran versiones para otras plataformas.

The Lost Viking nos cuenta la historia de tres vikingos (Erik, Baleog y Olaf) que han sido raptadospor Tomator, un emperador extraterrestre de Croutonia que está intentando crear un zoológico intergaláctico. Los tres protagonistas se quedan perdidos en el tiempo y su objetivo será ir buscando la salida de los distintos niveles para conseguir volver a casa.

Cada nivel tiene una zona de salida y debemos conseguir que todos los vikingos lleguen a ella. Solo podemos usar un personaje a la vez y cad auno tiene sus propias características: Erik puede correr rápidamente, saltar y empotrarse contra enemigos y muros; Baleog puede atacar tanto con su espada como con su arco y flechas; Olaf tiene como principal herramienta su escudo, que puede ser usado tanto para planear como para retener enemigos.

Tendremos que ir usando las distintas habilidades de cada personaje para que vayamos abriendo el paso a los otros para llegar al final. Además existen otro tipo de objetos y mecanismos, necesarios para resolver los puzzles, que pueden ser accionados por cualquiera de los personajes. De esta manera tendremos que ir guiando a los vikingos a través de seis mundos: la nave espacial de Tomator, donde apareceremos en el primer y el último nivel, enfrentándonos finalmente con el emperador; la prehistoria, donde nos la tendremos que ver con fieros dinosaurios; el Antiguo Egipto, donde nos atacarán momias y escorpiones; la Gran Fábrica, donde deberemos evitar ser dañados por extraños mecanismos; el Mundo Absurdo, una verdadera locura de nivel donde nada tiene sentido.

Los gráficos se caracterizaban por un diseño muy simpático de los vikingos y enemigos, y por unos laberínticos escenarios. La dificultad era creciente, y alguno de los niveles requería de un buen uso de la lógica para conseguir resolverlo. A pesar de dicha dificultad, su simple jugabilidad y su originalidad lo hacía tremendamente adictivo.

Un año más tarde del lanzamiento para SNES, llegarían las conversiones para Amiga, Amiga CD32, PC yMega Drive. La última versión del juego se realizaría en 2003 para Game Boy Advance. En 1994 se publicaría The Lost Vikings II, donde se añadían dos personajes nuevos y aparecían nuevas habilidades. Posteriormente los personajes protagonistas han hecho diversos cameos en otros títulos de Blizzard como Rock ‘n Roll Racing y World of Warcraft.

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Carmageddon (1997)

Carmageddon es uno de los títulos más polémicos que ha dado el mundo de los videojuegos. Se trata de un juego de conducción con altas dosis de violencia. Carmageddon fue desarrollado por Stainless Games, que actualmente se están encargando de la creación del videojuego de Happy Tree Friends, y su distribución fue a cargo de SCI e Interplay. Su lanzamiento para PC y Mac OS fue el 30 de Junio de 1997, con una gran polémica debido a su violencia. De hecho la calificación por edades variaba en cada país (BBCC+18 y ELSPA+15 en Reino Unido, Mature en EEUU, y USK+12 en Alemania), así como diversos intentos por ilegalizar el videojuego.

En Carmageddon debemos competir en una alocada carrera contra otros vehículos. Existe un tiempo límite para terminar la carrera, pero dicho tiempo puede ser incrementado de varias formas (algunas bastante sádicas). Basta con pasar por los checkpoints a tiempo, conseguir bonus, dañar vehículos enemigos o… ir atropellando peatones. De esta manera aparte de llegando el primero, existen dos formas más para ganar la carrera: destruir todos los coches rivales o atropellar a todos los peatones del nivel.

Esta violencia (para muchos injustificada) fue la clave del éxito del juego, ya que lo hizo muy llamativo. Estaba claro que la polémica estaba servida, mucho se escribió sobre el videojuego. Mientras algunos expertos opinaban que era una influencia negativa que podría tener nefastas consecuencias, otros afirmaron que era una forma ideal para descargar tensiones tras un día duro. En Alemania, que siempre ha sido bastante censora con los videojuegos, se sustituyeron los peatones humanos por zombies y robots (aunque el juego era exactamente el mismo), y en EEUU se adoptó esa medida en una pequeña cantidad de copias, aunque al final se volvería al videojuego original. Carmageddon abriría la veda para la creación de videojuegos dirigidos a un público más adulto debido a su violencia realista.

Más allá de la polémica, el videojuego tenía una excelente factura. Su motor gráfico 3D era bastante potente y estaba combinado con una física bastante realista. El diseño gráfico del juego dejó mella en el sector y posteriores juegos como GTA III o Driver están muy influenciados por este título, incluso en el tema de los atropellos. El apartado sonoro se encontraba abanderado por el tema principal, a cargo de Fear Factory y su álbum Demanufacture.

Su éxito en los PC derivó en versiones para PlayStation (1999), Nintendo 64 (2000) y GameBoy Color (2001). La primera secuela llegaría en 1998 bajo el título de Carmageddon 2: Carpocalypse Now. A finales de 2000 se lanzó Carmageddon TDR 2000, que aparte de las carreras tenía diversos objetivos y no llegó a calar entre los seguidores de la saga. Para 2005 se esperaba el lanzamiento de Carmageddon 4, pero fue cancelado sin que aún se sepa el motivo o si hay alguna posibilidad de que finalmente tenga salida.

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Battle Chess (1988)

El ajedrez es otro uno de los deportes minoritarios que más difusión ha tenido dentro del mundo de los videojuegos. Las capacidades de crear inteligencia artificial a partir de computadoras, provocaron que muchos estudiosos del tema usaran el ajedrez como campo de pruebas de los distintos algoritmos. De ahí que sea uno de los campos más avanzados de la informática y que ya hayan quedado como míticos los enfrentamientos entre Gary Kasparov y las distintas versiones de Deep Blue. Pero un problema que siempre tuvieron estos juegos fue su enorme dificultad, quedando basicamente para los entendidos de la materia. En 1988 se intentó un acercamiento al gran público con Battle Chess.

Interplay nos presentaba Battle Chess,un juego que básicamente era una partida de ajedrez, pero que intentaba representar las distintas luchas entre las piezas, siendo más gráfico y visual que otros títulos. Por aquella época, Interplay se había separado de Electronics Arts, y el éxito deBattle Chess consiguió que la compañía sobreviviera y pudiera embarcarse en futuros proyectos. Según sus creadores, el videojuego fue inspirado por la escena de la partida de ajedrez de la película La Guerra de las Galaxias.

Las animaciones y diseños de las piezas, a cargo de Michael Quarles, eran lo más destacado y sorprendente del videojuego. A las piezas se les dio forma humana (excepto a las torres), siendo el caballo representado por un cabaallero. Las reglas eran las del ajedrez, pero al empezar a mover las piezas vemos como todo cobra vida. Battle Chess contaba con 35 animaciones distintas (creadas por Todd Camasta y Bruce Schlickbernd): los movimientos de casilla, donde podíamos ver a nuestras piezas caminar (incluso a la torre que se convertía en una especie de monstruo); el preludio de la batalle, donde las piezas se colocaban en posición de combate; y la batalla en sí, lo más interesante, ya que cada combinación de pareja luchando tenía una animación distinta. Algunas de estas animaciones estaban resueltas de una forma muy original e, incluso, con un peculiar sentido del humor (el rey vencía a la dama besándola, la dama tenía poderes mágicos, el alfil usaba su báculo como arma mortífera, etc…).

Los gráficos estaban realmente cuidados para lo que se había visto hasta entonces (y lo que se esperaba de un juego de ajedrez). No en vano ganaría el premio de Software Publishers Association a los mejores gráficos. Pero la clave del éxito de este videojuego estaba en que no se centró exclusivamente en la espectacularidad gráfica. Se trataba de un videojuego de ajedrez bastante profundo, con diversos niveles de dificultad y una inteligencia artificial aceptable,lo que lo hacía ideal para todo tipo de jugador. Incluso traía la opción de jugar al estilo tradicional bidimensional, para aquellos que no querían despistarse con las batallas.

El éxito provocó multitud de imitaciones, aunque ninguna llego al éxito del original Battle Chess. Sería publicado para 3DO, PC, Apple IIGS, Commodore 64, Amiga, Amiga CDTV, CD32, Atari ST, Apple Macintosh, Acorn Archimedes y Nintendo Entertainment System. La primera secuela vendría en 1990 con Battle Chess II: Chinese Chess, basado en el tradicional juego chino. En 1992 Interplay publicaría para PC Battle Chess 4000, con una mayor base de datos y con diseño futurista. En 1995 se editaría un recopilatorio con todos los títulos de la saga.

En este video podeis ver la magnífica versión de Panasonic 3DO: