Hi-Octane (1995)

No hace mucho hablábamos de Magic Carpet, un curioso juego de acción en el que manejábamos una alfombra mágica y que destacaba por su potente apartado técnico. Conscientes de esto, Bullfrog decidió basarse en el mismo motor gráfico para desarrollar un videojuego que poco tenía que ver con éste. El hecho de aprovechar la misma tecnología provocó que su desarrollo fuera muy rápido y, según sus creadores, en un tiempo de tan sólo ocho semanas, como una manera de conseguir ingresos a bajo coste. Se trata de Hi-Octane, un videojuego de carreras futurístico pero fusionado con elementos de acción. El título en cuestión fue distribuido por Electronic Arts, llegando en 1995 para PC, PlayStation y SEGA Saturn.

Hi-Octane contaba en principio con una variedad de modos de juegos bastante limitada, pero para Saturn y PC se lanzaría un «patch» que aumentaba las funcionalidades. De esta manera nos encontraremos con seis modos de juego: la típica carrera simple donde podremos configurar el número de vueltas que tendrá la carrera; el modo Campeonato; el modo pantalla dividida permitiendo una partida con dos jugadores simultáneos; el modo Death Match, donde el objetivo no es terminar la carrera en primer lugar, sino ser el único vehículo que no ha sido destruido; el Clone Race, donde competiremos con la «sombra» del mejor tiempo de vuelta de la pista correspondiente; y el Hot Seat, que permitía la participación de hasta ocho jugadores por turnos.

El título cuenta con nueve pistas distintas, todas dentro de una estética ciberpunk que nos recuerda a muchos éxitos cinematográficos de ciencia-ficción. Para competir en dichas pistas tendremos hasta seis deslizadores distintos que se diferenciarán por parámetros de velocidad, armadura, potencia de fuego, apariencia y peso. Dichas máquinas las podremos asociar a uno de los ocho equipos que aparecen en el juego y que definirán el color de nuestra nave: Mad Medicine (blanco), Bullfrog (verde), Storm Riders (púrpura), Fire Phreaks (naranja), DethFest (azul), Foo Fighters (amarillo), Gorehounds (rojo) y Assassins Anonymous (negro).

Una vez que salimos a la pista, tendremos a nuestra disposición una miniametralladora con munición ilimitada, aunque se sobrecalienta si disparamos de forma prolongada, y un lanzamisiles con munición limitada. Dicha munición también puede ser utilizada para conseguir una aceleración extra. El armamento puede ser mejorado y potenciado a través de distintos «power ups» que nos encontremos en carrera. Cada vehículo contará con una cantidad de combustible que, si se acaba, tendrá nuestra nave parada por unos instantes. Algo similar ocurre con la armadura, ya que si su nivel llega cero la nave se destruirá y tendremos que esperar unos segundos antes de volver a la pista.

Tecnológicamente cuenta con todas las virtudes de su potente motor gráfico, con un entorno tridimensional donde las naves se mueven con gran suavidad. Contamos con cuatro vistas distintas, tres desde atrás del vehículo a distintas distancias y otra desde la cabina donde no se ve ninguna parte de la nave. En el caso de la versión de PC, permitía hasta una resolución de 640×480 para aquellos ordenadores que contaran con una tarjeta SVGA de 256 colores. Desde luego nos encontramos con un videojuego con un buen acabado, sobre todo teniendo en cuenta su escaso tiempo de desarrollo.

En este vídeo podeis ver como era el juego:

6 thoughts on “Hi-Octane (1995)”

  1. Mason Garcia

    Me parece una locura que hayan sacado Hi-Octane en solo ocho semanas reaprovechando el motor de Magic Carpet, la verdad es que para el poco tiempo que le dedicaron les quedó un juego bastante apañado. El otro día justo estaba ordenando material viejuno y usé free online file compressor para comprimir unos escaneos en PDF de manuales de esa época para no llenar el disco. ¿Alguno de ustedes llegó a jugarlo en PC a 640×480 en su día? Me da curiosidad saber si el rendimiento caía mucho al subir la resolución en aquellos ordenadores.

    Responder ↓
  2. Leo Taylor

    Madre mía, qué nostalgia me ha entrado al recordar las tardes viciándome al modo Death Match de Hi-Octane con mi hermano en la Saturn. El otro día justo estaba organizando unos temas del alquiler y usé AI rental photo editing para ordenar las fotos del piso, y de la nada me vino el recuerdo de la escudería DethFest; tbh es increíble que Bullfrog hiciera semejante juegazo en solo ocho semanas.

    Responder ↓
  3. Ryan Adams

    Qué recuerdazos, Hi-Octane siempre me parecio una pasada, sobre todo sabiendo que lo sacaron en ocho semanas reutilizando el motor de Magic Carpet y con ese modo Death Match donde lo importante no era llegar primero sino ser el único que seguía entero. Yo ando ahora retocando capturas para una entrada y para cambiar los textos que salen en pantalla terminé usando fix typos in product screenshots, por si alguien está en las mismas.

    Responder ↓
  4. Ryan Walker

    No hace mucho me puse a recordar viejas glorias con un amigo y acabamos hablando justo del Death Match de Hi-Octane, ese modo en el que no importaba llegar primero sino ser el unico deslizador en pie, menuda viciada nos metimos aquel finde.

    Todavia tengo por ahi capturas de esa epoca algo desordenadas, ngl, y para dejarlas presentables antes de subirlas acabe usando clean up occupied room photos un momento, aunque lo que de verdad me trae aqui es esa estetica ciberpunk de las nueve pistas.

    Responder ↓

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.