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Galería de los Horrores XI: Where’s Waldo?

Where's waldo coverUno de los grandes iconos infantiles y juveniles de finales de los 80 y principios de los 90 es la colección de libros de ¿Dónde está Wally? De una forma inesperada, miles de niños alrededor del mundo se dejaban la vista buscando al simpático personaje creado por Martin Handford y serían múltiples los libros lanzados en este personaje. Como no podía ser de otra manera, este éxito se tradujo en una gran campaña de merchandising con todo tipo de productos… y alguna idea estúpida.

En esta última categoría se enmarcan dos clases de productos que distaban mucho de ser compatibles con el producto original, al menos en el momento en que se lanzaron. Una fue una serie de animación creada por la CBS en la que el programa se paraba de vez en cuando para que los niños se acercaran al televisor a buscar a Wally. La otra dudosa idea era el videojuego para NES que hoy nos ocupa.

Where's waldo screenshot 01No estoy diciendo que el concepto no sea incompatible con los videojuegos y, de hecho, no hace mucho que han salido videojuegos para Android que funcionan especialmente bien en tablets y el subgénero de los hidden objects está funcionando razonablemente bien en el mercado del PC, pero la resolución que nos daba la 8 bits de Nintendo distaba mucho de ser un reto interesante para un jugador y mucho menos algo atractivo en el catálogo de la NES.

Where's waldo screenshot 02¿Quién nos iba a decir que Where’s Waldo? fue un videojuego desarrollado por Bethesda Softworks LLC? Pues sí, muchos años antes de que tuviesen éxito con juegos como Fallout, Dishonored o The Elder Scrolls, la compañía estadounidense había lanzado este título. La distribuidora tampoco se escapa, ya que era THQ cuando aún se denominaba Toy Headquarters debido a que entonces era principalmente una empresa juguetera.

Wally tiene un ticket para viajar a la Luna, pero se ve que necesita nuestra ayuda para llegar, así que nos dedicaremos a buscarlo en distintos escenarios fijos como si del libro se tratase, para conseguir pasar al siguiente nivel. Entre medias, tendremos algún que otro minijuego que nos amenice un poquito el tedio, pero en pocos minutos y con algo de práctica nos podremos terminar el videojuego.

Where's waldo screenshot 03En cada uno de los niveles manejaremos una especie de punto de mira cuadrado con el que tendremos que señalar donde está Wally. Si acertamos pasamos al siguiente nivel y si fallamos, nuestro marcador de tiempo irá bajando. Dicho marcador va a depender del nivel de dificultad, de tal manera que en los niveles más altos tendremos menos tiempos para completar la fase y en los más bajos prácticamente podremos pulsar en todas las zonas de la pantalla antes de que se nos acabe el tiempo.

Where's waldo screenshot 04Más allá de su corta duración, el concepto en sí no está mal pero no era un juego para NES. Primeramente porque la capacidad gráfica de la consola no permitía la definición que un juego de estas características exige y prácticamente lo que hacíamos era “intuir” donde estaba Wally, ya que todas las figuras eran muy similares. Por otro lado, ese mismo problema con la resolución no permitía sobrecargar en exceso la pantalla de personajes, ni hacer un punto de mira de selección muy pequeño, por lo que el reto estaba muy lejos en dificultad a los libros originales.

A pesar de estos problemas, la popularidad del personaje era lo suficientemente grande como para que al año siguiente apareciera una nueva versión para NES, Super Nintendo y Mega Drive bajo el título de The Great Waldo Search, en el que se seguía una línea similar y en el que a pesar de que en las versiones de 16 bits se mejoraba algo el problema de la resolución, lo cierto es que también fue un juego bastante decepcionante.

En este vídeo podéis ver cómo es el juego:

The Elder Scrolls: Arena (1994)

En 1994 se iniciaría una de las sagas más relevantes en lo que a RPGs para ordenadores compatibles se refiere. Se trata de The Elder Scrolls: Arena, videojuego desarrollado y distribuido por Bethesda Softworks de forma exclusiva para PC en Abril de 1994. Su distribución fue muy limitada (de hecho en España no llegó a publicarse de forma oficial) e incluso el título estuvo marcado por algunos errores de desarrollo, pero sería la primera piedra de una saga que iría tomando fama poco a poco. De todas maneras, aparte de los medios de compra de segunda mano y exportación, desde 2004 y con motivo de su décimo aniversario, el título está disponible gratuitamente de forma oficial en este enlace.

El emperador de Nirm, Uriel Septim VII, ha sido aprisionado en una dimensión paralela, debido a la traición del mago Jagar Tharn, que aprovecha para suplantar su identidad. La única manera de traer de vuelta al emperador es reunir las ocho partes del Baston del Caos, que permitirá luchar contra Tharn en la ciudad imperial. De esta manera, tendremos que ir explorando las distintas tierras y mazmorras del reino para recolectar las ocho piezas y poder devolver la normalidad a nuestra tierra.

La principal característica que hace de The Elder Scrolls: Arena un juego distinto a todo lo creado hasta entonces radica en la libertad de movimientos. La falta de experiencia en juegos de rol por parte de Bethesda Softworks, que hasta entonces limitaba su actividad a simuladores deportivos y conversiones de otros juegos, terminaría siendo un punto a favor, ya que incluiría grandes novedades al género. De hecho, tal y como indica el subtítulo “Arena”, originalmente The Elder Scrolls: Arena no iba a ser un RPG, sino que simplemente tendríamos que crear legiones de guerreros para luchar con otros en distintos emplazamientos. Pero según sus desarrolladores iban creando más escenarios, vieron el potencial que podría tener el videojuego y quieron darle más dosis de libertad, siendo el RPG el género que más se adaptaba a sus intenciones.

Tal es ese nivel de libertad, que en muchas ocasiones los jugadores dejaban el argumento de lado y se dedicaban a deambular por ahí, matando a diestro y siniestro, para luego volver a seguir jugando por donde indicaba la línea argumental. La única traba en la libertad de movimiento se encuentra en el desplazamiento entre provincias, que no se puede hacer de forma contigua, sino que hay que usar el desplazamiento rápido. Sin embargo, eso no es razón para no destacar dicha libertad que, en la época de publicación del juego, era realmente sorprendente.

A nivel técnico nos encontramos con un trabajo profundo, pero no del todo brillante. La variedad de los escenarios es grande y ayuda a la ambientación de la historia, pero no son del todo definidos, sobre todo teniendo en cuenta el nivel gráfico al que se había llegado ya en otros títulos por 1994. Probablemente este aspecto se viese diezmado debido a una falta de confianza en la viabilidad comercial del proyecto. En lo que se refiere al sonido, lo más destacable se encuentra en la banda sonora que hacía uso de los sintetizadores MIDI de las tarjetas de sonido de los PC, aunque las composiciones en sí no sean de las melodías más destacadas de las escuchadas en un videojuego.

Tras la buena acogida que tuvo el juego provocó un relanzamiento “deluxe” el mismo año, con formato CD-Rom y que incluía mejoras en los diálogos de los personajes y corregía algunos “bugs”. En 1996 aparecería The Elder Scrolls II: Daggerfall, más ambicioso que el anterior y con entornos tridimensionales. En 1997 y 1998 se publicarían The Elder Scrolls Legends: Battlespire y The Elder Scrolls Adventures: Redguard respectivamente, siendo los primeros “spin-offs” de la saga. La serie principal continuaría en 2002 con The Elder Scrolls III: Morrowind y que contaría con dos expansiones. Tras algunas versiones para moviles, en 2004 llegaría The Elder Scrolls IV: Oblivion, siendo uno de los RPGs más destacados de los últimos tiempos. Actualmente, se encuentra en desarrollo la quinta entrega de la saga.

En este vídeo podéis ver cómo es el juego: