64th Street: A detective story (1991)

En esta ocasión vamos a revisar un “beat’em up” que, aunque solo fue publicado en Japón y Norteamérica, resulta interesante su análisis por una serie de elementos que introdujo en el género. 64th Street: A detective story fue desarrollado por C.P. Brain, por parte del equipo de Tokuhiro Takemori, y distribuido por Jaleco

64th Street: A detective story está ambientado en EEUU en los años 30, donde una organización de maleantes conocida como Legacy ha secuestrad a la hija de uno de los millonarios de la ciudad, dejando una carta con las condiciones del rescate. Nuestros protagonistas son Rick, un detective muy conocido en la ciudad y Allen, un ex-delincuente reformado por Rick y que hace las funciones de ayudante. Ambos descubren una relación entre la carta dejada por los secuestradores y una serie de anuncios clasificados en el periódico, iniciando una aventura para el rescate de la chica.

El juego es un típico “beat’em up”, donde inicialmente eligiremos el personaje a manejar entre Rick (más fuerte pero más lento) y Allen (más veloz dando golpes, pero con menos fuerza). La variedad de golpes no es que fuese muy especial, pero destacaba como novedad la posibilidad de coger a los enemigos y lanzárlos hacia la parte superior, pudiendo golpear paredes, ventanas y otros objetos que nos van soltando “power ups”. De hecho, en la fase del muelle podremos utilizar esta técnica para lanzarlos al agua o en la de tren para lanzarlos a las vías, y así acabar con ellos más fácilmente.

El control es bastante simple, palanca direccional, un botón de salto y otro de golpe, que combinándose pueden realizar algún que otro combo. 64th Street: A detective story destaca por su alta dificultad, más que porque los enemigos sean muy poderosos, porque aparecen en una cantidad enorme. Por otro lado, los jefes final de fase, aunque tienen un patrón que puede usarse para acabar con ellos, no siempre aparecían solos, por lo que aumenta la dificultad considerablemente.

En los gráficos destacan sus sprites de personajes especialmente grandes, muy al estilo de los de los “beat’em up” de NeoGeo. La localización en los años 30 también está bastante lograda y le da un punto original, ya que es una época no muy explotada en este tipo de videojuegos. La banda sonora es obra de Kiyoshi Yokoyama que, aunque no está mal del todo, resulta demasiado machacona al llevar un rato jugando.

Aunque no hubo secuelas del juego, fue la inspiración para la trilogía de Rushing Beat, desarrollada por la propia Jaleco para la Super Nintendo. Por otro lado, los protagonistas de 64th Street: A detective story serían recuperados por Jaleco para hacer un cameo en Chimera Beast.

En este vídeo podéis ver cómo es el juego:

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